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Zacapa-Caraccioli productions presents:

THE ODYSSEY.

Se le ruega a nuestros leyentes que por favor, no se asombren por el contenido de esta obra, que la lean pacientemente, y si no se sienten con ánimos para leerla en estos momentos se les recomienda que guarden el archivo en su disco duro, o si prefieren lo pueden imprimir, aunque es recomendable que lo lean directamente de la computadora ya que esta obra cuenta con animación y tecnología Chrysler. Se les advierte que para la comprensión de esta obra es necesario que posean una amplia gama de conocimientos en las diferentes materias que han cursado en su corta vida.

Durante su trayecto en la lectura se encontrarán con algunos términos como F1, es un término utilizado en biología y significa progenie 1, también µk, que es un término de física utilizado para indicar la fricción de una superficie, entre otros, y si encuentran herrores ortográficos, se les ofrece nuestras más sinceras disculpas. Esta obra tuvo el honor de haber sido creada por Carlos Lee Caraccioli y José Hugo Zacapa, miembros oficiales de la internacional y prestigiosa y reconocida universalmente SX CLAN. Disfruten su lectura.

Prólogo

La presente obra literaria es una narración basada en hechos de la vida real acontecidos en Honduras, en la bella ciudad de San Pedro Sula.

La obra se trata del día en el que un grupo estudiantil realizaba un trabajo de desarrollo socioeconómico, el cual era un trabajo de investigación de campo. La investigación fue realizada en un parque industrial, el cual quedaba bastante lejos de las casas de los integrantes del grupo estudiantil. La odisea comienza en el momento en el cual una madre de familia deja botados a los estudiantes en el parque industrial, yéndose deliberada, e irresponsablemente del parque industrial.

 

CAPITULO I: EN LA INTERPERIE.

Todo empezó en la gloriosa y bella tarde del 23 de septiembre de 1998, cuando nos disponíamos a hacer unas encuestas para el trabajo de desarrolo socioeconómico, en el parque industrial zip-San José. En si, nuestra odisea comenzó en el glorioso momento en el que una obrera de ese gran parque industrial nos mandó a llamar porque la progenitora femenina del F1 Carlitos se disponía a hacer locomoción del punto A al punto B, este último no definido. Entonces, nosotros nos disponíamos a movilizarnos al aparato de locomoción de combustión interna automotriz, o sea un carro. Cuando logramos arrivar al punto B1 (punto intermedio entre A y B) logramos visualizar en el horizonte, que el aparato de locomoción de combustión interna automotriz se iba movilizando a 200 metros hacia el norte aproximadamente, y por un escudriñamiento análogo de nuestro sentido común llegamos a la conclusión de que el precursor femenino de F1 Carlitos nos había dejado botados en un punto geográfico desconocido en nuestra base de datos (a la interperie). Decidimos retornar al cuartel de trabajo de el precursor masculino de la F1 Doris. Estando en las partes internas de dicha instalación, el precursor masculino (x,y) antes mencionado le formuló a Doris un cuestionamiento del por qué estábamos en dicha instalación de trabajo todavía. Nuestra respuesta muy ética y moral a dicho cuestionamiento fué respondido vía oral por la F1 Doris, la cual le explicó la situación con lujo de detalles.

Para nuestra suerte y la de los demás del grupo estudiantil, en ese preciso momento se encontraba en una postura de ocio, un ejemplar del homo sapiens, cuyo nombre desconocemos, por circunstancias que ignoramos. El espécimen humano lucía de un aspecto arcaico que connotaba con un don de experiencia y sabiduría, acerca de la amplia recta horizontal de la vida (eje de las abscisas). El nos ofreció muy amablemente transportación terrestre por la infraestructura de la vía urbana a un punto aún no establecido por nosotros, ya que contábamos con un arcoiris de opciones (opciones numerosas) para poder seleccionar adecuadamente de acuerdo a nuestras necesidades académicas, el punto de llegada (punto B). Para esto tuvimos que hacer una serie de operaciones algebraicas y el límite de una fución combinada con la tangente de una curva (circunvalación), lo cual era congruente a nuestro destino.

 

CAPITULO II: EN EL CARRO.

 

Nos introducimos al aparato de locomoción de combustión interna automotriz 4x4 en el cual ejercimos el desplazamiento, y que pertenecía al ente antropomórfico que habíamos acabado de conocer. En los interiores de dicha máquina de producción en serie de fabricación japonesa, nos encontramos con un dilema en el que había que usar nuestras facultades abstractas y lógicas, ya que en el asiento de la parte anterior se encontraba un objeto delimitado que era propiedad del señor. El objeto de apariencia rectangular configurado de cuero, con dos seguros en una de sus tres dimensiones, y que estaban a la par de la manilleta, se ocupaba para introducir los documentos de alto valor profesional que contenían datos e información de las labores diarias de la profesión que dicho espécimen ejerce, en otras palabras había un maletín, el cual dificultaba el proceso de sentarnos cómodamente en el asiento antes mencionado, especialmente para nuestro colega y compañero de clase y también F1 Ramón Fernando Zavala Tejada. Dicho colega mencionado anteriormente, optó por colocarse de una manera horizontal el maletín sobre sus piernas y posteriormente permutarle su bolsón a Carlitos. En los momentos subsiguientes, Ramón optó por tratar de intentar fingir violar la seguridad y privación de susodicho objeto (anteriormente mencionado), antes de intentar esta acción, había un abrumador silencio en los interiores de la máquina de locomoción. Al quebrantarse aquel anonanador silencio todos los tripulantes dirigimos nuestra atención hacia el F1 Monchito, el cual al verse en esta situación tan embarazosa, valga la redundancia, se inclinó por tratar de incubrir los indicios del crimen acometido en ese lapso de tiempo transcurrido. El piloto de la nave, al desconocer la procedencia de dicho estruendo, adquirió una postura rotativa de su cuerpo en su propio eje, con una apariencia alarmante, pero al visualizar que tan solo era un acontecimiento ínfimo, optó, con una voz sarcástica y desconfiada, proporcionarle a Monchito un menú variado de instrucciones para situar el maletín en una manera más cómoda para los tripulantes de la nave, las cuales fueron no muy bien asimiladas por la base de datos de Monchito, ya que su sistema nervioso central no estaba acoplado a tal situación que lo tomó de improvisto. Sin embargo, creemos que Monchito no captó el mensaje de una manera clara y concisa ya que el señor le proporcionó una serie de códigos arbitrarios utilizados a menudo en la realización de programas, independientemente de la estructura de la máquina pero vinculados al proceso, y cuyas instrucciones escritas en lenguaje simbólico, no representan operaciones ejecutables por la máquina a efectos de procesamiento, por lo que deben ser traducidos al lenguaje original de la máquina o a otro de alto nivel. En otras palabras el señor dijo textualmente lo siguiente: de verdad les estorba el maletín?, afirmando algo aunque fuera falso, sin esperar una respuesta capciosa de nuestra parte, a lo cual nosotros respondimos negativamente, que era lo que el señor quería evitar. Luego el señor nos ofreció una serie de parámetros a seguir para que Monchito colocase el maletín en una posición vertical, lo cual no fue asimilado por Monchito, ya que éste colocó el maletín de una manera errónea a la esperada en el conjunto solución.

Después de la verificación del problema, notamos que dicho conjunto solución nos daba una respuesta en conjunto vacío, por lo tanto Monchito optó por realizar de nuevo el experimento físico con el afán de obtener un “eureka”, el cual tuvo su pronunciación en una figura literaria llamada apóstrofe, cuya interjección fue asimilada únicamente por Lemonch (Monchito), ya que nadie vislumbró el por qué de sus himnos de victoria, los cuales fueron entonados en clave de sol con tendencia a re pero escrito en fa. Después de la resolución de tan urdidor problema, proseguimos nuestro curso vía terrestre en aproximadamente tres pulgadas de concreto hidráulico de espesor de alto rendimiento y calidad BIJAO (fábrica de cemento), o sea en la carretera, y al estar en las vísperas de visualizar las instalaciones físicas del centro comercial cuyo nombre nos reservamos por no darle publicidad gratuita (Multiplaza), decidimos hacer escala en susodicho centro comercial, entonces llamamos la atención de nuestro navegante con un llamado a su persona, quien acudió a nuestra súplica. Entonces gracias a la fricción del concreto hidráulico (µk) y a la desaceleración de la nave, logramos inmovilizarnos hasta llegar a un estado inerte (0m/s2) fuera de la vía urbana para no obstaculizar el tránsito de las demás máquinas de locomoción, cuya procedencia es diversificada. Luego nos bajamos del automóvil.

 

CAPITULO  III: LA EXPEDICION.

 

Nota: Aclaramos que el título de esta parte no fue muy grato para los autores de esta gran obra literaria, sin embargo lo pusimos porque teníamos hueva de pensar en otro.

 

Al ingresar a las instalaciones internas de dicho conglomerado de locales comerciales abastecidos de productos de producción en serie, y que son sujeto y no predicado del fenómeno de la oferta y demanda que se da en la sociedad capitalista y no socialista, cada uno tomó rumbos distintos, según sus intereses políticos, económicos, sociales, y religiosos, con la excepción del F1 Carlitos, el cual es de naturaleza atea, pero no antirreligiosa, pero todos con un ideal en común, hacer encuestas para el trabajo de desarrollo socioeconómico, misión que se nos fue encomendada por nuestro catedrático y a la vez comandante y jefe don Alberto Alegría, por nuestros méritos y altas condecoraciones obtenidas en nuestra larga vida colegial, y nuestra recompensa sería la obtención de datos estadísticos e información concreta del tema del salario mínimo y economía informal, la cual permanecería perennemente en nuestra mente.

Comenzamos nuestra misión. Lo primero que hicimos fue visualizar el objetivo,(las personas) el cual no era fácil de derrotar, ya que nuestra forma de obtener información válida para la clase no estaba bien configurada y por lo tanto perdía la confiabilidad de la calidad de la misma, y además no contábamos con la tecnología Chrysler, tecnología que fue pregonada por nuestro coterráneo y compatriota, el gran, el único, el excepcional, el auténtico, original, maravilloso, emblema de victoria, número uno, espléndido, vivaz, inteligente, hombre de todas las mujeres pero no mujer de todos lo hombres Carlitos SX (aquí hicimos uso de la figura de pensamiento sinonimia, la cual sirve para exaltar las cualidades ético profesionales del singular espécimen del género humano del siglo XXI llamado Carlitos). Comenzamos nuestra faena, cuando nuestros objetivos (las personas) accedieron a ser sujetos de la encuesta la cual miraban con desprecio y arrogancia, por no decir prepotencia, y los cuales denotaban cierta desagradabilidad hacia nuestra postura de entrevistadores. Después de eso “fujo” (Hugo) y Carlitos visualizaron 38° este, un puesto un poco extravagante, el cual tanía como fuente de ingreso económico la venta de peluches. Estos seres inanimados se notaban agradables a la vista, y por este factor no muy común, tendimos a apreciar la contextura de los mismos, y por lo tanto notamos su costo de compra, el cual no estaba acorde a nuestro salario mínimo, ni a los precios de la canasta básica familiar, ni al incremento acelerado del dólar y el petróleo en el mercado internacional, y sumando el descenso inesperado de la bolsa de valores, lo cual nos produjo un rechazo al producto de manufactura estadounidense pero hecho en Taiwan, aunque la etiqueta decía “made in Honduras”. Este peluche nos llamó la atención debido a que Odiseo (Carlitos) quería obsequiarle un presente de sus aventuras a su amada Penélope (Arlen).

Proseguimos nuestro rumbo hacia alta mar (2do. Piso), cuando nos encontramos unas escaleras que ejercían el movimiento de rotación en su propio eje. Decidimos abordarlas y llegamos al sótano-1 del edificio, y visualizamos nuestro sin número de opciones de compra de artículos de diferente uso. Monchito nos hizo a nuestro saber que debía de telecomunicarse con su progenitor femenino, y de inmediato partió en busqueda del aparato de telecomunicación de uso popular (teléfono público). Minutos más tarde Fujo y Doris desistieron de sus actividades académicas exteriores para lograr estar en la espectacular presencia de Lemonch. Posteriormente, Carlitos, de procedencia desconocida, salió al encuentro de sus compañeros de clase para proseguir con sus actividades colegiales, sin embargo, el escuadrón de guerra tenía hueva de avanzar y optamos por no continuar las encuestas.

 

CAPITULO IV: EL CAPPUCCINO

 

Esta parte de la odisea resultó ser la más agradable para Fujo y Carlitos. Todo empezó cuando Fujo creyó que su aparato digestivo necesitaba ácidos grasos y aminoácidos para continuar su respiración celular y formar los AT P necesarios, sin embargo el ácido alfacetoglutárico de Fujo estaba inestable, y Fujo quería digerir un pedazo rectangular de glucosa para lograr calmar su apetito. Carlitos le sugirió a Fujo que tomase junto a él, en su agradable compañía, una taza de cartón que contenía cappuccino romano de 8 Lempiras cada uno de “Holanda”, costo que se consideraba elevado debido a la alta tasa de inflación que hay en nuestro país al pago del salario mínimo a causa del proceso mediante el cual las empresas nacionales se convierten en carácter internacional llamado globalización. Pero Fujo abortó la táctica militar asumiendo la siguiente tabla de la verdad: V x F=F. Pero Carlitos insistió con su proposición hasta lograr convencer a Fujo de sus maquiavélicos planes de tomar un cappuccino romano de 8 Lps. c/u. Fujo aceptó humildemente la invitación y Carlitos desembolsó de su cuenta bancaria personal 16 Lempiras exactos, los cuales se invirtieron en la bolsa de valores de “Holanda” (caja registradora). De inmediato se les fue recompezada su acción de caridad con las dos tazas de cartón con cappuccino romano de 8 Lps. c/u. Fujo y Carlitos adoptaron una postura de ocio pero antes de eso la F1 Doris le reclamó con fundamentos sólidos y concretos del por qué no la invitaban a una taza de cartón con cappuccino romano de 8 Lps. c/u. Carlitos respondió con principios éticos y morales muy bien fundamentados que ella no había dicho que la invitáramos, sin embargo esta replicó. Bueno, en ese momento Lemonch apareció en el radar de la zona de combate a realizar una inversión similar a la nuestra con la variante que en vez de comprar una taza de cartón con cappuccino romano de 8 Lps. c/u compró una taza de cartón con café común y corriente de 9 Lps. c/u y un brownie de 9 Lps. c/u, a lo cual Lemonch replicó que era muy caro y le explicaron las situaciones anteriores (globalización). Luego de haber digerido, el contenido de la taza de cartón decidieron suspender sus actividades laborales de ocio y continuar su arduo recorrido a seguir con destino sin escala vía dodge patas hacia el hábitat y no ecosistema de la F1 Doris. Luego hicimos el trazado en los planos del viaje planificado con anterioridad calculando la aceleración del desplazamiento de nuestros cuerpos con masas diferenciables, y cuyas derivadas no pudimos obtener dado que no teníamos la función f(x) 1/x = 0 cuando x tiende a cero y x¹ de 0 porque sino queda indefinida la expresión. Los planes del viaje fueron interpretados en voz pasiva cuasi refleja, la cual pasamos a la voz activa. Luego no dirigimos hacia las partes exteriores frontales del centro comercial Multiplaza.

 

CAPITULO V: 20000 LEGUAS DE VIAJE TERRESTRE(en honor a Julio Verne)

 

Saliendo del centro comercial, decidimos cruzar la gran, maravillosa, única, excepcional pista de fórmula uno e indi, pero también disponible para el tránsito de las mondongueras (blvd. Salida al sur), la cual cruzamos con mucha precaución, tal como lo establecen las leyes de educación vial, impartidas en nuestro distinguido, notable, auténtico, prestigioso e internacional colegio La Salle, por el sargento raso Sorto, el cual amablemente vino a invertir su tiempo en proporcionarnos información acerca de las leyes de tránsito en nuestro país, con gráficos estilo power point 97 para windows 95. Al llegar al otro lado de la autopista tomamos un rumbo 10º N.O. a 180 nudos con la velocidad del viento a nuestro favor, adentrándonos en el complejo habitacional Los Arcos, pero no el arco del triunfo. Seguimos ejecutando la locomoción, metros más tarde, Lemonch, aportó una dosis negativa de vocablos en contra de la F1 Doris, el cual puso en duda la virginidad de Doris, afirmación que perturbó el orden psicológico de la víctima. El suceso se suscitó en el momento en el cual Doris empezó a hacer una serie de cuestionamientos del caso “Caballero-Caraccioli” (Arlen y Carlitos), tratando de indagar a profundidad si había algún tipo de afecto especial entre ambos. Carlitos le respondió en una manera sarcástica que ellos dos ya andaban, entonces a raíz de esta afirmación realizada por nuestro compañero Carlitos, Doris se expresó con un libertinaje asombrador, y dijo textualmente lo siguiente: ¡Yo sabía que todas tus novias iban a ser asi de serias como Arlen, porque yo te conozco bien y además a todo el mundo le gusta el opuesto de uno mismo!, a lo cual Lemonch le dijo a Doris que era cierto que a todos nos gustan nuestros opuestos, y ejemplificó esta afirmación diciendo: “por ejemplo a Doris le gustan los chavos vírgenes”. Después de este incidente proseguimos hacia adelante en una serie de vueltas a la esquina y no esquinas a las vueltas.

 

CAPITULO VI: BLACKY, EL EXTERMINADOR.

 

Ibamos caminando por en medio de la calle cuando visualizamos en el horizonte un cuadrúpedo (cuadrúpedo significa que tiene cuatro extremidades inferiores y no cuatro pedos) de la familia de los caninos, que a ojo de buen cubero podría decirse que era un agregado a la raza canina rotweiler, el cual nos miraba como un violador al acecho de mayores, menores y cofactores, de inferiores y posteriores, el cual nos puso en una posición de alerta, y decidimos democráticamente alejarnos de su peluda presencia, sin embargo este ejemplar canino nos siguió. Pero afortunadamente logramos dar vuelta a la esquina sin ningún tipo de percances.

 

CAPITULO VII: LA LLEGADA A ITACA.(CASA DE DORIS)

 

Después de la hazaña con el exterminador Blacky, el cual consideramos de raza mixta (aguacatero) por no atacarnos, seguimos nuestro recorrido planificado, el cual metros más tarde, visualizamos en el poniente la isla de Itaca, en la cual desembarcamos. Nos estaba esperando una cuantiosa multitud (el perro con sus numerosas pulgas). Luego entramos al palacio real donde desempeñamos arduas labores de ocio y de refrigerio leyendo “La Prensa” (periódico de alta demanda en Honduras), tomando “agua de vidrio de vaso” por la vía digestiva para que estimulase y se llevase a cabo el ciclo de Krebs, y estuvimos inertes esperando al progenitor masculino del F1 Fujo o sea don Hugo Zacapa, para nuestra partida, el cual llegó en una maquina de locomoción de combustión interna de calibre pesado (camionsito FEZSA), en el cual ejercimos el desplazamiento hacia la morada de Fujo.

 

Y así concluye nuestra Odisea, pero como vino el “PAQUETE” (Gustavo Morel) a irrumpir en el final de la redacción de esta maravillosa obra literaria del siglo XXI, todo lo que escribimos fue en vano, o sea que la mató, ni modo así es la vida, lo sentimos.

 

Nota: Queremos agradecerle especialmente a nuestro coterráneo compañero                EL GRAN SIMON DE LA VEGA (José Osmán Reyes Zepeda) por sus aportaciones intelectuales a la materia con respecto a la redacción final de la obra.

 

FIN

 

PD: 24 horas más tarde, en la exposición del trabajo de desarrollo socioeconómico, el profesor nos metió la daga a todos y nos puso un horrible mojón en la calificación con un diámetro como de aquí a Nueva York.

Pero yo solo sé que culeeeeeeero, culeeeeeero, culeeeeeeeeero. (esta última frase se la dedicamos a nuestro gran compañero Henry Francisco Paz (Ultra SX).

Si no le agarraron a esta narración, pueden considerarse que son unos verdaderos IMBECILES, y que conste que no es mala palabra, según los conocimientos que nos dió el gran dios don  Otto Martínez (director del colegio), ya que él dijo, “yo soy el dios Otto , la ley me ampara ”.